¿Qué es el Budismo?

El budismo tibetano y el Dharma

 

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* La mayor parte de las siguientes preguntas y respuestas se extraen de la ABC del budismo y me pregunto por qué, copyright Ven. Thubten Chodron, que se encuentra en el sitio web de Amitabha Buddhist Center.

¿Quién es el Buda?

Existen diferentes maneras de definir quien es un Buda de acuerdo a diferentes niveles de comprensión. Estas diversas interpretaciones provienen de las enseñanzas del Buda.

En primer lugar podemos entender al Buda histórico, quien vivió hace 2.500 años, como un ser humano que purificó todas las impurezas de su mente y desarrolló todo su potencial. Cualquier otro ser que purifique y desarrolle su mente de la misma manera también se considera un Buda; porque hay muchos Budas, no sólo uno.
Si pensamos en un Buda en particular, o en una deidad budista, podemos describirlo como una mente omnisciente que se manifiesta en un determinado aspecto físico con el fin de comunicarse con nosotros.
Finalmente, podemos ver al Buda – o a cualquiera de las deidades budistas iluminadas – como el aspecto del futuro Buda en que nos convertiremos una vez que hayamos practicado, adecuada y completamente, el camino que nos permite purificar las impurezas de nuestra mente y desarrollar todos nuestros potenciales.

¿Cuáles son las Tres Joyas?

Las Tres Joyas son el Buda, el Dharma y la Sangha. Buda es aquel que ha purificado todas las impurezas de la mente (las emociones aflictivas, las huellas de las acciones motivadas por ellas, y las manchas de estas emociones aflictivas) y que ha desarrollado todas las buenas cualidades, como el amor imparcial, la compasión, la sabiduría de conocer todo lo que existe, y los medios hábiles para guiar a otros.

El Dharma representa las medidas preventivas que nos alejan de los problemas y del sufrimiento. Estas incluyen las enseñanzas del Buda, así como las realizaciones de estas enseñanzas: la cesación de los problemas y sus causas y las realizaciones o caminos que conducen a esas cesaciones.

La Sangha son aquellos seres que tienen la percepción no conceptual directa de la vacuidad o verdad última. A nivel relativo, la Sangha también se refiere a aquellas personas que han tomado votos de ordenación, los monjes y monjas que ponen en práctica las enseñanzas del Buda.

El Dharma es nuestro refugio real, la medicina que tomamos que cura nuestros problemas y sus causas. El Buda es como el médico que diagnostica correctamente la causa de nuestros problemas y prescribe el medicamento apropiado. Debido a que la Sangha nos apoya en nuestra práctica se asimila a una enfermera que nos ayuda a tomar el medicamento.
Tomar refugio significa que nos apoyamos de todo corazón en las Tres Joyas para que nos inspiren y nos guíen a tomar una dirección constructiva y provechosa en nuestra vida. Tomar refugio no significa esconderse pasivamente bajo la protección del Buda, del Dharma y de la Sangha. Al contrario, es un proceso activo que implica encaminarnos en la dirección que ellos nos indican y mejorar la calidad de nuestra vida.

¿Cuál es la esencia de las enseñanzas del Buda?

En pocas palabras, es evitar dañar a los demás y ayudarlos tanto como sea posible. O, diciéndolo de otra forma, es: abandonar toda acción negativa, practicar la virtud perfecta, controlar tu propia mente. Esta es la enseñanza del Buda. Al abandonar las acciones negativas (matar, etc.) y las motivaciones destructivas (la ira, el apego, la estrechez de miras, etc.), dejamos de hacernos daño a nosotros mismos y a los demás. Mediante la práctica de la virtud perfecta, desarrollamos actitudes beneficiosas, como el amor imparcial y la compasión, y actuamos motivados por estos pensamientos. Al controlar nuestra mente, eliminamos todas las falsas proyecciones; esta comprensión de la realidad nos vuelve tranquilos y pacíficos.

La esencia de las enseñanzas del Buda también está contenida en los tres principales aspectos del camino: el espíritu de liberación definitiva, el corazón dedicado y la sabiduría que comprende la vacuidad. Inicialmente, buscamos liberarnos definitivamente de la confusión de nuestros problemas y sus causas. Luego vemos que otras personas también tienen problemas, y con amor y compasión dedicamos nuestro corazón a convertirnos en un Buda para poder ayudar a otros extensamente. Para ello, desarrollamos la sabiduría que comprende la verdadera naturaleza de nosotros mismos y de otros fenómenos.

¿Por qué hay muchas tradiciones budistas?

El Buda impartió una amplia variedad de enseñanzas debido a que los seres sintientes (cualquier ser con mente que no sea un Buda, incluyendo seres de otros reinos de existencia) tienen diferentes disposiciones, inclinaciones e intereses. El Buda nunca esperó que todos encajáramos en el mismo molde, por lo tanto dio muchas enseñanzas y describió diferentes formas de practicar para que cada uno de nosotros pudiera encontrar alguna que se adaptase mejor a su propia mente y personalidad.

Con compasión y medios hábiles para orientar a los demás, el Buda giró la rueda del Dharma tres veces, estableciendo cada vez un sistema filosófico un poco diferente con el fin de que alguno se adaptara a las diversas disposiciones de los seres sintientes. La esencia de todas estas enseñanzas es la misma: el deseo de emerger definitivamente del ciclo de problemas que recurren constantemente (samsara), la compasión por los demás y la sabiduría que comprende la vacuidad.

No a todos nos gusta el mismo tipo de comida. Cuando estamos frente a un gran buffet, elegimos los platos que nos gustan; no tenemos la obligación de que nos gusten todos. Sin embargo, el hecho de que nos gusten las cosas dulces, no significa que los platos salados no sean buenos ni que debamos tirarlos.

Del mismo modo, es posible que prefiramos un determinado enfoque de las enseñanzas: el Theravada, la Tierra Pura, el Zen, el Vajrayana, etc. Somos libres de elegir el enfoque que nos parezca mejor y con el que nos sintamos más cómodos. Sin embargo, debemos seguir manteniendo una mente abierta y respetar las otras tradiciones. A medida que desarrollemos nuestra mente, podremos llegar a entender elementos de otras tradiciones que inicialmente no comprendíamos.

En resumen, debemos practicar todo lo que nos sea útil y nos ayude a vivir una vida mejor; y aquello que todavía no entendamos lo podemos dejar a un lado sin rechazarlo.
Si bien podemos sentir que una tradición en particular es más afín a nuestra personalidad, no nos debemos identificar con ella de una manera concreta: “Yo soy un Mahayanista, usted es un Theravadin,” o “Yo soy budista, usted es cristiano.” Es importante recordar que todos somos seres humanos en busca de la felicidad y de la comprensión de la verdad, y que para lograrlo cada uno debe encontrar el método más adecuado de acuerdo a su disposición.

Sin embargo, mantener una mente abierta a diferentes enfoques no significa mezclar todo junto de forma aleatoria, convirtiendo nuestra práctica en un arroz chino. No debemos mezclar técnicas de meditación de distintas tradiciones en una sola sesión de meditación. En una sesión es mejor practicar una sola técnica. Si tomamos un poco de esta técnica y un poco de esta otra, y sin entender ni la una ni la otra las mezclamos entre sí, podemos terminar confundidos.

Sin embargo, estudiar y entender una enseñanza sobre la cual se hace énfasis en una tradición puede enriquecer nuestra comprensión y práctica de otra.
Además, es aconsejable hacer las mismas meditaciones todos los días. Si hacemos meditación en la respiración un día, recitamos el nombre del Buda al día siguiente, y hacemos meditación analítica al tercer día, no vamos a avanzar en ninguna de ellas porque no hemos tenido continuidad en la práctica.

¿Cuáles son las diferentes tradiciones budistas?

En general, hay dos divisiones: Theravada y Mahayana.

El linaje Theravada (Tradición de los Ancianos), que se basa en sutras escritos en el idioma Pali, se extendió desde la India a Sri Lanka, Tailandia, Birmania, etc. Esta tradición hace hincapié en la meditación en la respiración para desarrollar la concentración; y en la meditación de la atención plena del cuerpo, las sensaciones, la mente y los fenómenos con el fin de desarrollar la sabiduría.

La tradición Mahayana (Gran Vehículo), basada en las escrituras en sánscrito, se extendió a China, Tibet, Japón, Corea, Vietnam, etc. Aunque en el budismo Theravada el amor y la compasión son prácticas esenciales e importantes, en el Mahayana estas prácticas se enfatizan mucho más.

Dentro del Mahayana, hay varias ramas: la Tierra Pura practica el canto del nombre del Buda Amitabha con el fin de renacer en su tierra pura; el Zen enfatiza la meditación para eliminar la mente conceptual ruidosa; el Vajrayana (Vehículo del Diamante) emplea la meditación en una deidad para transformar nuestro cuerpo y mente contaminados en el cuerpo y la mente de un Buda.

¿Qué significa la imaginería en el arte tántrico?

Los mantras son sílabas prescritas para proteger la mente. La idea es proteger nuestra mente del apego, la ira, la ignorancia, etc. La recitación de mantras, si se hace dentro del contexto de los cuatro poderes oponentes, es muy potente en la purificación de huellas kármicas negativas de nuestro continuo mental. Mientras recitamos mantras debemos pensar y visualizar de una manera beneficiosa para ir creando hábitos constructivos en la mente.

En la práctica Vajrayana, los mantras se recitan en sánscrito, nunca se traducen a otros idiomas. Esto se debe a que hay una energía o vibración beneficiosa especial que es inducida por el sonido de las sílabas. Mientras se hace la recitación, podemos concentrarnos en el sonido del mantra, en su significado, o en las visualizaciones de acompañamiento que el maestro nos ha enseñado.

¿Cuál es el propósito de recitar mantras?

Los mantras son sílabas prescritas para proteger la mente. La idea es proteger nuestra mente del apego, la ira, la ignorancia, etc. La recitación de mantras, si se hace dentro del contexto de los cuatro poderes oponentes, es muy potente en la purificación de huellas kármicas negativas de nuestro continuo mental. Mientras recitamos mantras debemos pensar y visualizar de una manera beneficiosa para ir creando hábitos constructivos en la mente.

En la práctica Vajrayana, los mantras se recitan en sánscrito, nunca se traducen a otros idiomas. Esto se debe a que hay una energía o vibración beneficiosa especial que es inducida por el sonido de las sílabas. Mientras se hace la recitación, podemos concentrarnos en el sonido del mantra, en su significado, o en las visualizaciones de acompañamiento que el maestro nos ha enseñado.

Acerca de Buda Shakyamuni

Shakyamuni Buda, el fundador histórico del budismo, nació en la India hace aproximadamente 2.500 años. Shakyamuni Buda era el hijo de Shuddhodana, el rey de los Shakya, una tribu pequeña cuyo reino estaba situado en las estribaciones de la cordillera del Himalaya al sur de lo que hoy es el centro de Nepal, a veinticinco kilómetros de Kapilavastu. En el nombre “Shakyamuni” “Shakya” proviene del nombre de esta tribu y “muni” significa sabio o santo. Su apellido era Gautama (La Mejor Vaca) y su nombre de pila fue Siddhartha (Objetivo Logrado).

Su madre, Maya, murió siete días después de su nacimiento, y fue la hermana menor de su madre, Mahaprajapati, quien lo crió. La muerte de su madre pudo haber tenido una gran influencia sobre el delicado joven quien más tarde llegó a sentirse muy desconcertado con la asunto de la mortalidad. Su padre tuvo el mejor de los cuidados con su introspectivo y calmado hijo, y le dio un entrenamiento especial en literatura y artes marciales. Cuando niño Shakyamuni fue aislado deliberadamente de las realidades de la vida.
Habiendo sido criado en medio de los placeres del palacio real era natural que su familia esperase que sucediera a su padre como líder de la tribu. Aunque su familia tenía puestas estas expectativas en él, Shakyamuni era un joven extremadamente introspectivo y callado que poseía un fuerte sentido de la justicia y buscaba la respuesta a asuntos desconcertantes de la vida.
Se dice que en su juventud Shakyamuni se aventuró a salir del complejo del palacio en varias ocasiones y en cada una de ellas se enfrentó con diferentes sufrimientos de la vida. En una de estas ocasiones se encontró con un hombre muy viejo. En otra se encontró con un hombre enfermo, frágil y ardiendo de fiebre. En un tercer viaje quedó impresionado cuando conoció a un monje errante (bhikshu) que había renunciado al mundo para llevar una vida austera en busca de la iluminación espiritual. Y de nuevo, en otra ocasión, vio a una persona muerta en la calle. Estos eventos se relatan en las escrituras budistas como los cuatro encuentros. Se dice que Shakyamuni se sintió profundamente conmovido por estos encuentros con el sufrimiento humano.
Conociendo la tendencia de su hijo hacia la introspección profunda y su deseo de buscar un camino espiritual, su padre trató de atarlo a la vida dentro de los confines del palacio y de sus tierras. El matrimonio parecía una manera de disuadir al joven príncipe de perseguir la vida de un asceta, por lo que a la edad de dieciséis años, el joven príncipe se casó con la hermosa Yashodhara con quien tuvo un hijo, Rahula.
Tras el nacimiento de su hijo, Shakyamuni ya no pudo reprimir más su determinación de abandonar el mundo secular y salir en busca de una solución a los cuatro sufrimientos ineludibles del nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte.

A la edad de diecinueve años aproximadamente, Siddhartha renunció a la vida secular y a su condición principesca para vivir una vida religiosa. Después de abandonar el palacio de los Shakya en Kapilavastu viajó a Rajagriha, la capital del reino de Magadha, donde estudió con varios ascetas. Sin embargo, después de seguir sus disciplinas, aun no podía encontrar la respuesta a sus preguntas. De Rajagriha procedió hacia la orilla del río Nairanjana, cerca del pueblo de Uruvilva, donde comenzó a practicar diversas austeridades en compañía de otros ascetas. Allí se sometió a disciplinas muy severas tratando de alcanzar la emancipación a través de la auto-mortificación, y de hecho superó a sus compañeros, pero después de seis años rechazó estas prácticas también. Para recuperar la fuerza perdida después de haber ayunado durante tanto tiempo aceptó una cuajada que le ofreció Sujata, una chica del pueblo. Luego, cerca de la ciudad de Gaya, se sentó bajo un árbol pipal y entró en meditación. Allí alcanzó la iluminación a la edad de treinta años. El árbol pipal fue llamado más tarde el árbol de la iluminación (Bodhi tree) porque Shakyamuni alcanzó el Bodhi o la iluminación bajo este árbol; y el sitio en sí fue llamado Bodhgaya.
Después de su despertar, Shakyamuni permaneció por un tiempo bajo el árbol Bodhi regocijándose en su emancipación. Allí estuvo contemplando cómo debería comunicar su realización a los demás. Se dice que estuvo preguntándose si debía o no tratar de enseñar a otros lo que él había logrado. Finalmente decidió hacerlo, para que el camino a la liberación de los sufrimientos del nacimiento y la muerte estuviera abierto a todas las personas.
Primero se dirigió al Parque de los Venados en Varanasi, donde predicó las Cuatro Nobles Verdades a cinco ascetas que alguna vez habían sido sus compañeros. Durante los siguientes cincuenta años, desde el momento de su despertar hasta su muerte, Shakyamuni continuó viajando a través de la India difundiendo sus enseñanzas. Durante su vida, sus enseñanzas se extendieron no sólo en el centro de la India, sino también en zonas más remotas y personas de todas las clases sociales se convirtieron al budismo.
A la edad de ochenta años, Shakyamuni falleció. Un año antes de su muerte había estado en Gridhrakuta (Pico del Águila) en Rajagriha. De Gridhrakuta partió en su último viaje hacia el norte a través del río Ganges hasta Vaishali. Pasó la temporada de lluvias en Beluva, un pueblo cerca de Vaishali. Allí estuvo gravemente enfermo, pero se recuperó y continuó predicando en muchos pueblos. Finalmente llegó a un lugar llamado Pava en Malla. Allí se enfermó nuevamente después de una comida. A pesar de su dolor, continuó su viaje hasta llegar Kushinagara. Allí, en un bosquecillo de árboles de sal se acostó tranquilamente y dijo a sus discípulos: “No piensen que las palabras de su maestro ya no existen ni que se van a quedar sin maestro. Las enseñanzas y preceptos que les he expuesto deberán ser su maestro” Se dice que sus últimas palabras fueron: “El deterioro es inherente a todas las cosas compuestas. ¡Trabajen en su salvación con diligencia!”

¿Qué significan los distintos títulos de las tradiciones Mahayana? (IE- Gueshe, Rinpoche, Lama, Venerable)

Citando a Kendall Magnussen:

Estimado Daniel,
“Gueshe” se refiere a un cierto nivel de formación monástica y filosófica.
Tradicionalmente es un título que se obtiene después de aproximadamente 25 años de estudio intensivo de tiempo completo en uno de los grandes monasterios. Es similar a alguien que consigue un nivel de “doctorado” aunque es mucho más que eso. Hay diferentes niveles de Gueshes. Por ejemplo, un “Gueshe Lharampa” es un gueshe graduado con grandes honores y que fue uno de los primeros de su clase. Es sobre todo un título que se refiere a la excelencia académica y al grado de entrenamiento en los textos filosóficos budistas.
“Rimpoché” significa “precioso” y se refiere a alguien que en su vida anterior
alcanzó tal grado de dominio espiritual que no hubiera tenido que tomar más renacimientos. Sin embargo, debido a su compasión por los demás, tomó otro nacimiento a voluntad – o más bien tomó una forma humana – con el fin de enseñar a los demás. Por lo tanto, ellos son “preciosos” porque volvieron a mostrarnos cómo hacer lo que ellos hicieron.
“Venerable” es un término para quienes se han ordenado. Cualquier monje o monja se conoce tradicionalmente como “venerable”. Es simplemente un término de respeto por
aquellos que han elegido la vida monástica y han contraído el compromiso de preservar las enseñanzas de esta manera.
“Lama” significa literalmente “lleno de cualidades”. Es un título que implica que la persona, quien es el referente de este término, ha demostrado cualidades espirituales y la capacidad para dirigir a otros en su vida y su camino espiritual. Hay algunas tradiciones budistas tibetanas donde se puede “ganar” el título “lama” después de hacer una cierta cantidad de retiro y estudio. En otras tradiciones el título “lama” se consigue demostrando las cualidades a través de los años. O cuando alguien ha sido reconocido claramente como un “Rimpoché” esa persona es también un “lama” ¡por definición!
¡Espero que esto te sea de utilidad!
Atentamente,
Kendall Magnussen
Servicios Educativos de la FPMT

 

Esta artículo fue tomado de http://fpmt.org/education/buddhism-faq/

Centro de Meditación Budista Yamantaka

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